• El vacío en el estómago cada vez que pasa su tarjeta de crédito y no sabe si tiene fondos.
  • El terror de película que siente cuando ve una nueva factura esperándolo en la puerta de su casa.
  • La sensación de que no saber en qué se le fue la quincena.
  • La culpa que siente cada vez que compra algo que de verdad le gusta.